Historía corta del movimiento orgánico de GDL

Guadalajara es una ciudad enorme y para alimentar a sus habitantes se requiere un esfuerzo también enorme. El mercado de abastos late como el corazón de GDL, tantos los mercados locales y los tianguis como las tiendas de la esquina y hasta los supermercados buscan su abasto cerca de Los Arcos. ¿Pero de dónde viene la comida de los abastos?

cargador abastos

Muchas veces la comida fresca sí viene de nuestro hermoso México, inclusive mucho de Jalisco (http://ow.ly/BgNRF) . Las frutas y verduras pasan por una cadena larga antes de llegar al consumidor que no necesariamente empieza con el productor. En realidad, todo inicia con las empresas de agroquímicos y semillas quienes venden la materia prima a los productores a un precio alto. Los productores entonces tienen que hacer el trabajo duro cuyos frutos dependen del clima y de los precios de los agroquímicos, los cuales esperan que no suban demasiado. Una vez cosechado el producto entran los coyotes. Éstos compran la mercancía a precio de mercado y lo aumentan para venderlo al productor (por supuesto el coyote quiere su tantito). Los coyotes llevan los jitomates y los mangos al mercado de abastos dónde lo venden por un beneficio. Únicamente en este último eslabón de la cadena entra una cara que podemos reconocer porque es la persona que nos vende la verdura en el mercado local de siempre. Necesariamente esta persona también busca su beneficio. Es una cadena larga en la que cabe resaltar que el precio final no refleja lo que recibe el productor sino lo que recibe cada parte del eslabón.

De esta forma, los productores dependen de los agroquímicos (fertilizantes) y su suministro para crecer su cosecha y no tienen muchas opciones para asegurarse un beneficio. Llama la atención como cualquier préstamo o beneficio que provenga del gobierno está condicionado a que los productores garanticen que en su producción usarán “paquetes tecnológicos”, es decir, el uso de químicos. Así, los productores se ven presionados  tanto para hacer uso de fertilizantes como para aceptar los precios dictados por los coyotes. Los que realmente crecen las verduras y el maíz para la tortilla que comemos, son sin duda los más presionados de toda la cadena. Sin mencionar que esto también afecta al consumidor quien no tiene opción más que alimentarse con agroquímicos, sin mencionar la contaminación de los ríos y campos de Jalisco por resultado del uso de fertilizantes. La injusticia de la cadena en la producción de alimentos debería de llamar la atención.

Tianguis Circulo de Producción 

Y esto ha sido así para algunos activistas pioneros quienes desde 1992 han estado trabajando para buscar alternativas a esta cadena de producción. Jalisco debe de sentirse orgulloso de que el movimiento orgánico de todo el país, en gran medida, tuvo sus inicios aquí. El Colectivo Ecologista de Jalisco empezó a trabajar en 1992 con los productores del estado para transitar a un tipo de producción orgánica la cual no requiere más insumos que los que uno encuentra en su tierra. En vez de fertilizante químico, se usa composta hecha de los desechos del campo. En vez de semillas condicionadas, uno colecta su propia semilla y la usa año tras año. La producción orgánica representa no sólo una producción más artesanal y menos costosa, también produce alimentos más sanos (tanto para el productor como para nosotros) y más justos. Así, desde 1992, y con muchos esfuerzos, empezaron algunos pocos productores jaliscienses a cambiar su estilo de producción a una más orgánica.

Desde entonces se abrió la primera Eco-Tienda, un lugar en donde se rompe con la tradicional cadena de producción ya que se eliminan a los coyotes y a los mercados de abastos (www.ecotiendagdl.com). Mejor todavía, se abrió el tianguis de Círculo de Producción en donde se puede comprar directamente de los productores orgánicos lo cual representa un sistema alimenticio más justo y más sano para todos (www.circulodeproduccion.org). Estos tianguis fueron los primeros pero ahora son muchos más y, con ellos, también se siguen abriendo nuevas tiendas. Ha tardado 20 años pero parece que Guadalajara está empezando a prestarle la atención necesaria a su alimentación.

El movimiento de comida orgánica y justa en Guadalajara presenta sin embargo varias problemáticas. Por ser más cara la comida muchas veces no parece la opción más atractiva para quienes tienen otras prioridades en su compra semanal. Aunque cada vez hay más lugares donde encontrar opciones orgánicas sigue siendo un reto encontrar esta comida en ciertas áreas de la ciudad. Igualmente el poder de los supermercados está incrementando e inclusive éstos mismos han empezado a vender comida etiquetada como orgánica la cual no proviene directamente del productor y probablemente ni siquiera es de la región de Jalisco. Un lector curioso puede aprender sobre estos y más problemas, así como sus diversas soluciones, en los talleres de los eco-tianguis, como el del Mercadito en Café Benito cada 15 días (http://ow.ly/BgPUn).

Mientras tanto en el campo la mayoría de los productores siguen sintiendo la presión de las empresas de agroquímicos. Incluso aquellos que manejan estilos de producción orgánica se encuentran con la sorprendente problemática de no tener en donde venderlo. Estos productos orgánicos se exportan muchas veces tan lejos como Japón pero en su mayoría la producción orgánica mexicana se consume en EEUU y Europa. Así, aunque existe un movimiento importante en Guadalajara para la comida orgánica, éste todavía no es lo suficientemente grande ni organizado como para representar un mercado viable a muchos productores jaliscienses.

En conclusión, parece importante seguir apoyando el movimiento de comida orgánica y justa en Guadalajara. Una gran parte de este apoyo se da a través de las conversaciones que sostenemos con nuestras familias y amigos sobre este tema porque, de alguna forma, se comienza a hacer conciencia. No se puede olvidar que la solidaridad con los productores y con el campo mexicano comienza con las compras que realizamos. Comprar directamente de ellos es ser solidarios.

¡Nos vemos en el eco tianguis!

 

Para más información:

Para estadísticas sobre la exportación de comida orgánica mexicana: The World of Organic Agriculture: Statistics and Emerging Trends 2008, Por Minou Yussefi. Página 181. 

La agricultura orgánica en México: Un ejemplo  de incorporación y resistencia a la globalización 

http://dlc.dlib.indiana.edu/dlc/bitstream/handle/10535/1679/GomezTovar_Agricultura_040508_Paper407f.pdf?sequence=1

Dínamica del mercado internacional de productos orgánicos y las perspectivas para México:

http://revistas.unam.mx/index.php/rme/article/viewFile/4304/3837